miércoles, octubre 26, 2005

Amused to death

"La soledad es un problema común en este pais", la frase me suena como si la hubiera leído en algún lugar. En todo caso no es extraño que ahora la recuerde.
Hace días que he vuelto a sentir el cansancio, los miembros pesados y el pensamiento flojo; a través de mi ventana he visto como el ocre y el verde se han volado de las ramas, y árboles desnudados por el viento y las lluvias, "el otoño se esta llendo min gosse". El invierno es una tragedia, apenas sale el sol vuelve a ocultarse, como si huiera del frio, ¿quién vive en tantos meses de oscuridad?.
Todas las mañanas en la plaza los pálidos rostros siempre se vuelven hacia el este donde el sol nace, entibian sus frias pieles, sus frágiles cabellos y ojos celestes, tibios antes que el amanecer los toque, luz de verano y primavera que han guardado. Pero con el tiempo el sol se volverá frio y gris, como una masa de luz oscura que se levantará detrás de las praderas, un cádaver en el cielo, ¡yo no quiero muerte!
Y es que cuando el invierno llega, todos se vuelven lentos y arbóreos, cuando llega, pareciera que nadie ya estuviera; caminan con la pobre muerte de los árboles pobres de verde, un bosque sin hojas que murmura y se lamenta.
Y yo sigo aquí, tratando que la soledad no sea un problema para mi.

No tears to cry
No feelings left
This species has amused itself to death
Amused itself to death

miércoles, octubre 05, 2005

El Efecto Medusa

La tiendo en la cama desabrochandole la blusa, mientras nuestros dientes chocan, mi otra mano va subiendo por su muslo y le levanto la falda, con cuidado trato de bajarle el calzón. Le beso el cuello, ella pasa sus dedos por mi pelo y siento como su respiración se agita cada vez mas mientras voy bajo mi boca por su ombligo. Es una pieza chica de paredes blancas floreadas, verdes en moho, las sábanas de la cama son color conchevino brillante y unas latas de cerveza repartidas en el lugar parecieran decorar muy bien esta pequieña pocilga. La mujer que tengo acostada es rubia, jamás en mi vida la he visto, ni tengo idea de como se llama, tampoco sé como nos conocimos, ni menos sé como llegamos aca, pero a estas alturas no me interesa, porque estoy en un estado en que el puro instinto en mi funciona, esa inteligencia adquirida geneticamente, pero en estos casos me gusta mas llamarla "inteligencia auxiliar", porque es la única que funciona cuando el resto del cerebro esta fuera de servicio. Le separo piernas y de a poco me recuesto sobre ella, cuando ya esta adentro siento su brusca respiración en mi cara. Apoyo mi cabeza en su hombro y miro hacia la ventana. De pronto me acuerdo de Daniella, de la última vez que nos vimos, ¿por qué? no lo se. Fue hace unos 3 días atrás en el centro.
A varios kilómetros de esa habitación, en otro lugar de la ciudad habia estado yo sentado hace unos días en un restaurang con vista al Paseo Ahumada. Largo rato estuve mirando hacia la ventana cuando vuelvo la vista hacia Daniella, ella estaba buscando algo en su cartera, saca un cigarro y lo prende.
- Esta bonita la noche -le dije, tratando de romper el silencio mientras jugaba con una servilleta-
Ella botó el humo y me miró riendose con burla.
- ¿Bonita la noche, no se te ocurrió mejor cosa qué decir?
- Bueno... la verdad que no, ya hemos hablado de casi todo
- Si po´, "casi" todo
- Cuentame, ¿estas nerviosa por lo del viaje?
- Mira, no mucho, aveces si y otras veces no
- ¿Pero realmente quieres hacer esto o es porque ya te estan hechando de la casa?
- Tengo ganas de irme, ademas nadie me esta hechando, tu conoces a mis padres. Quiedé en la U y lamentablemente lejos de aca. Soy una adulta, y no un niñito como tu.
- Me esperaba esa respuesta pero...
- ¿Pero que? -díce ella adelantándose-
- Pero quieria ver si mi mente me engañaba con otra cosa que me pudiste haber dicho.
Sabia que al único que engañaba era a mi corazón, lo único que fingia era lo que habia estado sintiendo por Daniella durante los últimos meses, su presencia en mi habia tenido un efecto nocivo que me gustaba, cuando no la veia pasaba días y semanas como un animál desvanecido de hambre, escribiendole cartas que siempre terminaban guardadas en la carpeta, pero cuando la veia era como si la primavera abriera mi puerta, me encantaba llenarla de risas y que ella me llenara de sus encantos, nos quitabamos unas decadas de encima y jugabamos en nuestras fantasias con volver a ser niños, pero en el fondo de mis ojos retenia yo un mar de deseos que ahogaba cada vez cuando sentia que sus ojos quierian descubrir los mios.
Después del restaurang dimos unas vueltas en el centro pasando toda la tarde conversando, planeando nuestro futuro en las nubes y arreglando el mundo, cuando cayó la noche caminamos a la Plaza Italia e hicimos parar una micro. Miré hacia arriba por la ventanilla y vi el gran edificio en forma de celular, la Avenida Providencia era un largo sendero de brillantes luces, era como si el resto de la ciudad hubiese desaparecido en el abismo de la noche. Los 2 solos veniamos en silencio sentados al final del pasillo, creí por un momento que Santiago me habia dibujado este día. Llegamos al paradero y le dije que la podia ir a encaminar a la casa.
- Estoy super contenta -me díce mientras mira los arboles a lo alto-
- ¿Por qué?
- Porque tu eres mi único amigo -díce sonriéndome-
- Ah si, y qué no me dijiste que tenías otros amigos?
- ¿Ah, los otros?, los otros me dícen puras cosas bonitas, andan detrás mio, en ellos no puedo confiar como en ti lo hago
- Se nota que me conoces -le digo en un tono ironico-
Se apreta a mi brazo y me mira por debajo del ceño. En el bosque corria una brisa helada. A lo alto, el follaje se iba oscureciendo confundiendose con la oscuridad del cielo, los astros azules y la gris luna, veniamos siguiendo un camino amarillo iluminado por una hilera de focos.
- ¿Y tú ya haz conocido a alguien?
- Bueno, te conozco a ti
- No tonto, alguna mujer que te guste
Eso fue como si una daga de hielo me apuñalara, cómo le explicaba que esa mujer la tenia a mi lado, sentia como mis latidos se aceleraban pensando que seria este el momento de confesarle por lo que ella sentia, mire hacia arriba fingiendo buscar algo pero luego bajé los ojos.
- Bueno aqui hay muchas mujeres bonitas -le respondo-
Ella sube la vista y me mira con interrogación, esa mirada en mi agregó unos cuantos latidos mas a mi corazón. Desde que nos juntamos en la estación de trenes, comenzé a tener esa sensación de vértigo en el estomago. Cuando me vio se paró del asiento y caminó hacia mi, el viento de los trenes hacia que su pelo negro golpeara contra su cara y la mini falda a cuadros le sacudia mientras trataba de correrse el pelo a la oreja, cuando la saludé no se que fue, el lapiz labial, el perfume o esos humedos ojos oscuros que hicieron que mi cara se detuviera a centimetros de su mellija para tomar un lento y largo suspiro. "Te ves bien hoy" le dije, "¿Ah y la última vez no?" me pregunta ella frunciendo el ceño de manera cómica, "Nunca tan bien como hoy lo estas" y ella se hecha a reir.
- Estas temblando -me dice ella-
- Es el aire, la noche esta bien helada
Ella busca mi mano en mi bolsillo y la toma, este es el momento pensé.
- Te quieria decir que...
- Conocí a alguien -me interrumpe ella-
- ¿Perdón?
- Se llama Victor, trabaja en la galeria, creo que tu lo deves ubicar es el único hombre que trabaja ahi. ¿Disculpa qué me quierias a decir?
- No sólo que yo... que ya me tengo que ir ya -fue lo único con lo que se me ocurrió improvisar- disculpa, tengo que hacer mañana temprano, se me olvidó decirte -y me detengo, ella saca su mano de mi bolsillo y me mira. Lo último que me habia dicho fue como dejar caer gotas de veneno a mi sangre-
- Bueno. Estamos en contacto entonces, escribeme un mail -mi dijo ella-
- No se me va a olvidar, de aqui a que no nos veamos va a pasar mucho tiempo...
- Seguramente años -dice ella adivinando lo que seria lo ultimo-
- Si, años.
Nos quiedamos un rato en silencio.
- Te voy a hechar de menos Daniella -le digo tratando de ponerme romantico, pero ella no me responde, sigue mirandome. Empiezo a pensar rapido en algo que le pueda regalar, no andaba trayendo nada, mire a mi alrededor pero se que ella es alergica a la flores, ¿y si la golpeo con un beso como díce Arjona?, no, quizas ella termine devolviendome el golpe con una cachetada, ¿y si le regalo una pintura?, mi casa no está muy lejos de aca y podria ir corriendo a buscar el cuadro, pero mejor no, tengo muy malas expreriencias en esto con ese tipo de regalos, y si le regalara...
- Me está dando frio, tengo que irme ya -me díce bostezando-
- Si yo tambien -le digo resignandome-
Le doy un abrazo, un beso en la mejilla y le desié suerte, cuando la vi por ultima vez me acordé que hacia un tiempo habia ido a su casa y en su piesa la habia visto bailando y cantando un tema de Alejandro Sanz, cuando se dió vuelta y me vio se puso roja, sólo se hechó a reir.
- Yo quiero regalarte una poesia, tu piensas que estoy dando las noticias... -le susurro-
- ¿Cómo dijiste?
- Cuidate, chao
Y me di vuelta, tomé el camino por donde ya habiamos pasado y resistí las ganas de mirar hacia atrás, si me daba vuelta significaba condenarme a grabar esa última imagen en mi retina, seria como petrificar una parte de mi alma bajo esta noche, a sus ojos y para siempre, el efecto medusa pensé.

La mañana siguente desperté esperando que en el velador encontraria aspirinas, sal de fruta, una guillotina o una pistola cargada, el dolor de cabeza me estaba matando.¿Dónde estaba en realidad, no tenia idea, y quien era la que estaba durmiendo a mi lado?. Busco rapidamente mi ropa que estaba esparicda por toda la habitación junto a botellas vacias, me enjuago la cara y me pongo los zapatos, me dispongo a salir cuando la intriga me impulsa a dar vuelta la cabeza, pero no miré, solo sentí que seguia durmiendo. Abro la puerta y un fuerte rayos de luz me golpea los ojos, me cubro la vista y salgo.

miércoles, septiembre 21, 2005

Un día... un día mas

Es un día hermoso de verdad, una alfombra verde cubre el parque, la alameda de arboles se mueven al compas del viento y a la melodia de la canción entonada. Mi tia me convida un cigarro.
-¿Derby? pucha que soy rasca! -le susurro-
-¿Ah, y qué tiene? -Me díce ella con verguenza-
-Mira esto -Y le enseño una cajetilla vacia, Camello- cacha po´
-Ja, ja, ja, ¿qué onda no te alcanzo pa´ el Camell?
Es bonito reunirse con la familia, hace mucho que no veo a todos reunidos. Mis primos mas chicos están cambiando la voz y algunos ya ingresaron al primer año de su carrera universitaria. Aunque no me sorprende ver a tanta gente y mas encima desconocida, me esperaba algo por el estilo, mi prima los llamaba "extras", pero que nunca estaban de mas decia ella, siempre uno puede conocer gente nueva "Imaginate que tan grande es nuetra familia primo! porque a ese no lo conozco, a esa tampoco, al de alla menos y... oye y ese? creí que tenga polola?".
Tan hermoso el día y sin embrago todos de negro, ¿porque negro y no amarillo, fuxia, azul electrico o blanco?. Soy alguien totalmente antitradicionalista que aborrece los esos parametros. Para ese día decidí no ir como el resto, el negro es un color que me absorve y a esas alturas de mi tristeza no quieria que consumiera lo último que me quiedaba en energias. Me vuelvo a poner los lentes y apago el cigarro, me acerco al grupo de personas y veo como el ataud que carga a mi abuelo es tragado lentamente por la oscuridad, me abuela llora aferrandose al mango, y mi tia grita estrangualndole la mano a mia abuela, sin duda una de las escenas mas tragicas y chocantes que me ha tocado vivir, podia jurar en cualquier momento de despreocupación las 2 se tirarian al oyo con mi abuelo, lo podia sentir y mas adelante mi tio me confesó lo mismo.
Durante los últimos 3 días en mi carne se habia abierto una profunda sanja. El mundo que conocia ya no era el mismo, aunque los muebles seguian en su lugar, los cuadros, los adornos, las fotografías y los libros, todo intacto, incluso la repisa acumulaba polvo antes del día de la tragedia. Mi mente trataba desesperadamente de llenar ese oyo con sueños y recuerdos, pero era algo que me emborrachaba, caminaba por la vereda como un paciente que acababa de despertar de una anestecia. Hace 3 días recibi la noticia que me abuelo habia fallecido de una obstrucción en las vias respiratorias.
Mi abuelo era de aquiellos que veia puras virtudes en nosotros y en los demás, hasta los defectos los interpretaba como algo positivo. Era una filosofia de vida muy especial la que tenia. Mi hermano, por ejemplo, era un flojo porque habia repetido 3 veces de curso y todavia seguia coleccionando los rojos al fondo de su mochila, pero mi abuelo encambio consideraba que si era buen delantero y tenia gracia para contar los chistes todo estaba bien, el sólo le daba unas palmadas en el hombro y le sonreia a mi mamá. Si en la familia no habia alguien que no era universitario el lo llamaba "autodidacta", cuando el gitano no le pagaba hoy el arriendo "Me dijo que mañana sin falta" le decía a mi abuela, y cuando todos los demás hablaban pestes de mis pinturas, mi abuelo las defendia y hablaba maravillas de su "exitoso nieto pintor". De vez en cuando iba para la casa y se paseaba mirando mis cuadros, le servia un té y se ponia cómodo en el sillón hablandome de un amigo pintor que tuvo años atrás, y cuando se estaba llendo me decía "Espero algun dia ver muchachas desnudas en tus lienzos", y se iba. Recuerdo un cuadro que me compró y que nunca se llevo, yo no se que le habia encontrado justamente a esa pintura pero a nadie nunca le ha gustado, "Si esa pintura hablara..." me dijo una vez riendose el profesor de ceramica. Pero es una historia que no viene al...
- Oye sale de ahi cabro culiao!
Eso me tomo de sorpresa, casi choco contra un ciclista.
- Oye no vay mirando por donde vay? –me dice mi hermano-
- Ah, es que venia en otra... acordandome de cosas, tu cachay po´
- No si cacho. Oye nunca habia visto a la abuela tan hecha pedazos
- Yo tampoco, me da tanta pena y lo peor que no se como podemos ayudarla, osea a lo mas brindarle nuestro apoyo.
- Claro. Oye dime algo, qué te hizo al final venir al funeral, porque de la casa estabas decidido a no salir.
Yo no hubiese ido el día del funerál, me hubiese quiedado en mi cama amargando. Si no hubiese sido por mi prima que paso por mi casa un dia antes del funerál. Tocó la puerta, abrí y antes de saludarla la abrazé y sentí que me desmoronaba ante su brazos como una torre vieja que ya no resiste el peso de sus batallas, el hielo de mi alma se estaba derritiendo y sentia como lagrimas espesas y saladas cubrian mis mejillas, pasó un largo rato de silencio antes que alguien dijera algo.
-Me preocupé por ti primo cuando no te vi en la misa, te la perdiste estuvo super linda
-Gracias, ya creo que lo estuvo, pero no me podia los pies pensando que iba a...
-¿A ver al abuelo? se hubiese puesto super contento!
-Lo siento, no podia
-Mira, mañana tienes que ir, yo te vengo a buscar, y si es necesario te llevo a la fuerza.
Le sonrreí mientras me refregué la cara con la mano, mire hacia la venta, y de pronto vi que los pajaros se quiedaron suspendidos en el aire y todo se fue congelando lentamente hasta que el tiempo se detuvo, me sequé las lagrimas y vi el jardín de mis abuelos, mi abuela extendia el mantél para la once, el ruido de las maquinas del taller de mi abuelo sonaban con fuerza, los abejorros se posaban sobre las orquiedeas. La hierba, el ciruelo, el acerrín, las flores y el durazno cubrian el jardín con aromas. La sirena de la 12 sonaba siempre a la misma hora en el pueblo, mi abuela siempre decia que habia que persinarse y darle garcias a dios por estar vivios un día mas.

lunes, septiembre 19, 2005

En otoño siempre se escribe un libro (parte I)

Hoy como todas las mañanas caliento agua, pongo unos panes a tostar y enciendo la radio. Me preparo para ir a la biblioteca, me cruzo el morral y salgo.
Hoy escribiré un libro, escribire un libro como lo hago todos los días pero esta vez escribiré como nunca antes lo he hecho, con tinta de sangre y pluma de fuego, ¡si señores! ¡porque hoy voy a necesitar sensaciones fuertes; si alguien quiere confesarme que mi hermana es poco señorita en la cama, hoy es el día apropiado, porque hoy todo lo permito!. Ayer el libro trató del pais al regreso del nunca jamás, mañana quizas trate del ocio de los desempleados, pero hoy será algo diferente, hoy será algo nuevo, algo fresco y rozagante como un pepino recién cortado, algo nunca antes escrito, aun no se que escribir pero estoy excitado, siento ganas de tirarle una piedra a alguien y salir corriendo, mis pesnamientos se adelantan a mi pasos, necesito un cigarro ¿dónde chucha tengo el encendedor? bien, ahi esta ¿en qué iba?.
Mientras voy bajando por la calle principal de Näsby con Gamlegården veo unas musulamanas pasar, pobres mujeres encapuchadas, que estupidez pienso, que dice que el hombre peca de lujuria cuando la mujer muestra algún miembro de su cuerpo, dicen que despiertra pensamientos prohibidos e impuros, pero para mi sólo despiertan un ráncio olor a quieso añejo debajo de sus faldones con este calor. En cambio para mi, dios es alguien super diferente, no es la idealización renacentista de Miguel Angel, pero tiene pene, o vagina dependiendo del caso, es alguien quien bosteza en las misas y que prefiere tomarme de la mano para salir a recorrer las ciudades, las carreteras, los campos, los bosques y los cielos con piernas elasticas, mi dios me enseña la verdadera palabra y esa palabra esta en la calle, en las lenguas de fuego de los demonios. Dios me muestra que está en el dinero, en una vagina, en un amigo, en una cerveza, en mis sueños, en el libro que escribiré, en la tele, en el condorito de una baño de Estocolmo, en mi madre o en el Jesucristo de una iglesia.
A lo lejos veo el reflejo del sol en el parabrisas de un autobus, me levanto para hacerlo parar, Centrum dice. He estado hace rato sentado en el paradero, una media hora para ser mas exacto, matando el tiempo buscando colillas, buscando alguna que se pueda fumar, y eso que tengo una cajetilla en el bolsillo, es una mala costumbre que aun llevo de Chile, cuando con mis amigos no teniamos plata partiamos a machetear cigarros, monedas, buscar monedas y si todo fallaba, los paraderos siempre estaban ahi, revalsados en colillas, todas para nosotros, aveces aun podia sentir el filttro calduo entre los labios cuando lo recogia o verlos manchados con lapiz labial, algo de verdad asquieroso pero gratificador.
Aun no se me puede ocurrir un título para el libro. Subo al autobus y pago, Tack!.
Nunca es tarde para acordarse de personas que lo marcaron a uno, especialmente en mi que me sobra el tiempo y tengo hasta para cuestionarme el porque de la papa en la cazuela, sólo los cesantes pueden darse esos lujos. Nunca es tarde como para acordarse de Juan Sotomayor, Julio Peralta, Gabriel Perez, Rosaura Martin, Delaura Valenzuela, Ivan Paez, Victor Retamales, pero en esta ocación en particular me acuerdo de Martin, un personaje que apesar del tiempo, aun me deja con un sabor a vino barato en la boca cuando digo su nombre. Martin Cortéz -tambien conocido como el Martinto-, perdio la virginidad borracho en un baño, se enamoró de una lesbiana y durmió bajo su propio vómito. Es uno de los peronajes que recuerdo con mayor claridad de la enseñanza media, precisamente ahi nos conocimos, en el Colegio de artes. Pareciera que aun escucho los gritos de Martin cuando voy sentado al lado de la ventana del bus. Una tarde que veniamos devuelta de una fiesta, Martin habia perdido la conciencia, la dignidad y 3 mil pesos, con hilo negro de saliva en los labios, el pobre borracho le venia gritando al chofer que arreglara la ventana porque zapateaba demaciado y no lo dejaba dormir, era todo un chiste, "Arregla tu huea de ventana chofer conchetumare!" mientras que sin un cuarto de vino en el estomago, nos platicaba de Descartes, Platón, Baudelaire y de las perspectivas de Brunelleschi, para luego en la noche volver gritar "¡Chupame el pico!", tomaba y despues vomitaba, volvia a servirse un sorbo y se caía y peleaba consigo mismo, pensando que alguien se apuraria para ayudarlo, pero a esas alturas ya nadie quiera ayudar al pobre que apestaba a cantina muerta. Sufria del clásico sindrome de Dr Jekyll y Mister Hyde cuando tomaba. Siempre me acuerdo de Martin Cortéz en el bus, que lo cortéz se le iba ligerito cuando le preguntabas que iba a hacer con esos 500 pesos un día viernes despues de clases. Pero Martin no siempre fue asi, a Martin, cuando lo conocí, era un chico tímido de pocas palabras. En los recreos, mientras nosotros les escupiamos a la los inspectores y a los niños del el segundo piso hacia abajo, Martin preferia quedarse en la sala dibujando, o en la biblioteca leyendo, y los fines de semana, mientras nosotros ibamos a una fiesta, Martin se encerraba en su cuarto y pintaba hasta el amanecer, era un excelente dibujante y pintor. Su mejor amigo, Ivan Paez era un muchacho que venia de Linares, un galán que uno cree que sólo ve en peliculas cabalgando junto a James Dean, Ivan era de esos que podia decirle cursilerias a una mujer sin provocarle risas, le llovian las mujeres y era increhible verlo cada 2 semanas como cambiaba de polola asi de fácil como quien se cambia de camiceta "Si te comes una, te las comes todas" solia decirme, aunque no sé porque esa frase me sonaba de otro lado. En cambio al pobre Martin ni las palomas le cagaban, y si lo hacian, menos iba a llover agua para que lo limpiase, cosa que llevase la mierda como un simbolo de desgracia impregnado en él, que mas adelante seria el vómito. Entre nosotros deciamos que habia nacido un martes 13, no sabiamos porque tenia tanta mala suerte. Despues de mi ida no supe mucho de el, me contaron que su tio habia fallecido y otro lo habia visto repartiendo volantes por Americo Vespucio.
Bien, llegue a la Bibliotek. Me encanta este barrio, la escuela que esta enfrente es un edificio de estilo renacentista holandes, a fines del 1500. En la esquina de la entrada a la biblioteca hay un pequieño café donde los estudiantes van a servirce algo a la hora de colación. Entre la biblioteca y la escuela hay un arco ojivál que une los 2 edificios, siguiendo ese pequieño túnel, mas adelante, se abre una plaza donde se baja por una escalinata que da al otro lado de la cuadra. Todavia no se me ocurre un nombre para este libro, mejor entro busco algo que me pueda ayudar.

jueves, septiembre 15, 2005

7 de la mañana

No se realmente que estaba leyendo pero lo habia estado haciendo hace un buen rato, era un libro pequieño de cubierta blanca y de bordes naranjos. Todo parrecia tan real. Me encontre parado en un infinito pasillo de un hospital, de paredes blancas manchadas de un amarillo viejo. Ancianos se paseaban con sus sueros en mano y medicos corriendo, llevando enfermos, cargando agujas y remedios hacian carrera. A orillas del pasillo veo al hermano de Daniella solo sentado, con cara de espera, me acerco para preguntarle qué hacia ahi cuando todas las luces se apagan y aparezco en un quirofano, era una piesa oscura pero iluminada por unos focos fuertes y directos, veo a una mujer entonces de piernas abiertas y acostada sobre una cama rodeada de medicos de delantales verdes y caras enmascaradas, con sangre en los guantes... era Daniella dando a luz. ¿a luz?

7 de la mañana: acabo de despertar de un sueño, aunque prefiero llamarlo pesadilla, con un malestar en el estomago y un mal sabor en la boca. Puse anoche el despertador a las 10 pero como ya no puedo reconciliar el sueño me levanto, me ducho, me lavo los dientes y entro a la cocina. 7:10 de la mañana, un record para un seremonioso de las duchas como yo. Como algo y salgo con un té a fumar, solo fumo por las mañanas cuando es de ansiedad, preocupacion, falta de sueño, despues de una fiesta, por falta de amor, despues de el amor... pero basta con decir que fumo todas las mañanas. Entro a la cocina, tomo un lapiz y le saco punta, veo por la ventana que por desgracia el día y mi animo se pusieron de acuerdo para mantener la monotonia de mis pensamientos, el dia esta gris y los arboles que se mueven lentos, el asbalto esta humedo y hoy el sol es una masa de luz oscura detras de las nubes. Me siento y me pongo a escribir : No se relamente que estaba leyendo pero lo habia estado haciendo hace un buen rato...

Anoche antes de acostarme habia llamado a Daniella solo para saber de ella, me contesto la mamá y me dijo que no estaba en casa porque habia salido con el pololo, yo habia empezado con puntadas en el estomago cuando oi eso, mire al suelo y aprete bien los ojos "si po, el novio de la Dany estuvo aqui el fin de semana" me dijo en un tono como si ya lo supiera, pero la verdad que no tenia idea y seguramente hubiese preferido no saberlo y seguir viviendo con el sueño de Daniella. "Nos presentó a sus padres..." agrego la mama de Daniella, yo ya con lo que me habia dicho al principio era suficiente, pero con esto me note ya incomodo, para no ser evidente la segui escuchando un rato y luego le dije que estaba esperando una llamada, nesecitaba colgar. Me heché al sillon y mire para arriba, una polilla revoloteaba a la luz, pense que mierda si ni mani me llego, un amigo una vez hizo una interesante observacion, ¿porque siempre las minas que uno anda detras andan con weones mas rasca que uno?. Creo que un sentimiento vacio es cuando a uno le quitan algo que nunca ha sido de uno, no te deja nada, absolutamente nada ni si quiera las ganas de recordar.