miércoles, septiembre 21, 2005

Un día... un día mas

Es un día hermoso de verdad, una alfombra verde cubre el parque, la alameda de arboles se mueven al compas del viento y a la melodia de la canción entonada. Mi tia me convida un cigarro.
-¿Derby? pucha que soy rasca! -le susurro-
-¿Ah, y qué tiene? -Me díce ella con verguenza-
-Mira esto -Y le enseño una cajetilla vacia, Camello- cacha po´
-Ja, ja, ja, ¿qué onda no te alcanzo pa´ el Camell?
Es bonito reunirse con la familia, hace mucho que no veo a todos reunidos. Mis primos mas chicos están cambiando la voz y algunos ya ingresaron al primer año de su carrera universitaria. Aunque no me sorprende ver a tanta gente y mas encima desconocida, me esperaba algo por el estilo, mi prima los llamaba "extras", pero que nunca estaban de mas decia ella, siempre uno puede conocer gente nueva "Imaginate que tan grande es nuetra familia primo! porque a ese no lo conozco, a esa tampoco, al de alla menos y... oye y ese? creí que tenga polola?".
Tan hermoso el día y sin embrago todos de negro, ¿porque negro y no amarillo, fuxia, azul electrico o blanco?. Soy alguien totalmente antitradicionalista que aborrece los esos parametros. Para ese día decidí no ir como el resto, el negro es un color que me absorve y a esas alturas de mi tristeza no quieria que consumiera lo último que me quiedaba en energias. Me vuelvo a poner los lentes y apago el cigarro, me acerco al grupo de personas y veo como el ataud que carga a mi abuelo es tragado lentamente por la oscuridad, me abuela llora aferrandose al mango, y mi tia grita estrangualndole la mano a mia abuela, sin duda una de las escenas mas tragicas y chocantes que me ha tocado vivir, podia jurar en cualquier momento de despreocupación las 2 se tirarian al oyo con mi abuelo, lo podia sentir y mas adelante mi tio me confesó lo mismo.
Durante los últimos 3 días en mi carne se habia abierto una profunda sanja. El mundo que conocia ya no era el mismo, aunque los muebles seguian en su lugar, los cuadros, los adornos, las fotografías y los libros, todo intacto, incluso la repisa acumulaba polvo antes del día de la tragedia. Mi mente trataba desesperadamente de llenar ese oyo con sueños y recuerdos, pero era algo que me emborrachaba, caminaba por la vereda como un paciente que acababa de despertar de una anestecia. Hace 3 días recibi la noticia que me abuelo habia fallecido de una obstrucción en las vias respiratorias.
Mi abuelo era de aquiellos que veia puras virtudes en nosotros y en los demás, hasta los defectos los interpretaba como algo positivo. Era una filosofia de vida muy especial la que tenia. Mi hermano, por ejemplo, era un flojo porque habia repetido 3 veces de curso y todavia seguia coleccionando los rojos al fondo de su mochila, pero mi abuelo encambio consideraba que si era buen delantero y tenia gracia para contar los chistes todo estaba bien, el sólo le daba unas palmadas en el hombro y le sonreia a mi mamá. Si en la familia no habia alguien que no era universitario el lo llamaba "autodidacta", cuando el gitano no le pagaba hoy el arriendo "Me dijo que mañana sin falta" le decía a mi abuela, y cuando todos los demás hablaban pestes de mis pinturas, mi abuelo las defendia y hablaba maravillas de su "exitoso nieto pintor". De vez en cuando iba para la casa y se paseaba mirando mis cuadros, le servia un té y se ponia cómodo en el sillón hablandome de un amigo pintor que tuvo años atrás, y cuando se estaba llendo me decía "Espero algun dia ver muchachas desnudas en tus lienzos", y se iba. Recuerdo un cuadro que me compró y que nunca se llevo, yo no se que le habia encontrado justamente a esa pintura pero a nadie nunca le ha gustado, "Si esa pintura hablara..." me dijo una vez riendose el profesor de ceramica. Pero es una historia que no viene al...
- Oye sale de ahi cabro culiao!
Eso me tomo de sorpresa, casi choco contra un ciclista.
- Oye no vay mirando por donde vay? –me dice mi hermano-
- Ah, es que venia en otra... acordandome de cosas, tu cachay po´
- No si cacho. Oye nunca habia visto a la abuela tan hecha pedazos
- Yo tampoco, me da tanta pena y lo peor que no se como podemos ayudarla, osea a lo mas brindarle nuestro apoyo.
- Claro. Oye dime algo, qué te hizo al final venir al funeral, porque de la casa estabas decidido a no salir.
Yo no hubiese ido el día del funerál, me hubiese quiedado en mi cama amargando. Si no hubiese sido por mi prima que paso por mi casa un dia antes del funerál. Tocó la puerta, abrí y antes de saludarla la abrazé y sentí que me desmoronaba ante su brazos como una torre vieja que ya no resiste el peso de sus batallas, el hielo de mi alma se estaba derritiendo y sentia como lagrimas espesas y saladas cubrian mis mejillas, pasó un largo rato de silencio antes que alguien dijera algo.
-Me preocupé por ti primo cuando no te vi en la misa, te la perdiste estuvo super linda
-Gracias, ya creo que lo estuvo, pero no me podia los pies pensando que iba a...
-¿A ver al abuelo? se hubiese puesto super contento!
-Lo siento, no podia
-Mira, mañana tienes que ir, yo te vengo a buscar, y si es necesario te llevo a la fuerza.
Le sonrreí mientras me refregué la cara con la mano, mire hacia la venta, y de pronto vi que los pajaros se quiedaron suspendidos en el aire y todo se fue congelando lentamente hasta que el tiempo se detuvo, me sequé las lagrimas y vi el jardín de mis abuelos, mi abuela extendia el mantél para la once, el ruido de las maquinas del taller de mi abuelo sonaban con fuerza, los abejorros se posaban sobre las orquiedeas. La hierba, el ciruelo, el acerrín, las flores y el durazno cubrian el jardín con aromas. La sirena de la 12 sonaba siempre a la misma hora en el pueblo, mi abuela siempre decia que habia que persinarse y darle garcias a dios por estar vivios un día mas.

lunes, septiembre 19, 2005

En otoño siempre se escribe un libro (parte I)

Hoy como todas las mañanas caliento agua, pongo unos panes a tostar y enciendo la radio. Me preparo para ir a la biblioteca, me cruzo el morral y salgo.
Hoy escribiré un libro, escribire un libro como lo hago todos los días pero esta vez escribiré como nunca antes lo he hecho, con tinta de sangre y pluma de fuego, ¡si señores! ¡porque hoy voy a necesitar sensaciones fuertes; si alguien quiere confesarme que mi hermana es poco señorita en la cama, hoy es el día apropiado, porque hoy todo lo permito!. Ayer el libro trató del pais al regreso del nunca jamás, mañana quizas trate del ocio de los desempleados, pero hoy será algo diferente, hoy será algo nuevo, algo fresco y rozagante como un pepino recién cortado, algo nunca antes escrito, aun no se que escribir pero estoy excitado, siento ganas de tirarle una piedra a alguien y salir corriendo, mis pesnamientos se adelantan a mi pasos, necesito un cigarro ¿dónde chucha tengo el encendedor? bien, ahi esta ¿en qué iba?.
Mientras voy bajando por la calle principal de Näsby con Gamlegården veo unas musulamanas pasar, pobres mujeres encapuchadas, que estupidez pienso, que dice que el hombre peca de lujuria cuando la mujer muestra algún miembro de su cuerpo, dicen que despiertra pensamientos prohibidos e impuros, pero para mi sólo despiertan un ráncio olor a quieso añejo debajo de sus faldones con este calor. En cambio para mi, dios es alguien super diferente, no es la idealización renacentista de Miguel Angel, pero tiene pene, o vagina dependiendo del caso, es alguien quien bosteza en las misas y que prefiere tomarme de la mano para salir a recorrer las ciudades, las carreteras, los campos, los bosques y los cielos con piernas elasticas, mi dios me enseña la verdadera palabra y esa palabra esta en la calle, en las lenguas de fuego de los demonios. Dios me muestra que está en el dinero, en una vagina, en un amigo, en una cerveza, en mis sueños, en el libro que escribiré, en la tele, en el condorito de una baño de Estocolmo, en mi madre o en el Jesucristo de una iglesia.
A lo lejos veo el reflejo del sol en el parabrisas de un autobus, me levanto para hacerlo parar, Centrum dice. He estado hace rato sentado en el paradero, una media hora para ser mas exacto, matando el tiempo buscando colillas, buscando alguna que se pueda fumar, y eso que tengo una cajetilla en el bolsillo, es una mala costumbre que aun llevo de Chile, cuando con mis amigos no teniamos plata partiamos a machetear cigarros, monedas, buscar monedas y si todo fallaba, los paraderos siempre estaban ahi, revalsados en colillas, todas para nosotros, aveces aun podia sentir el filttro calduo entre los labios cuando lo recogia o verlos manchados con lapiz labial, algo de verdad asquieroso pero gratificador.
Aun no se me puede ocurrir un título para el libro. Subo al autobus y pago, Tack!.
Nunca es tarde para acordarse de personas que lo marcaron a uno, especialmente en mi que me sobra el tiempo y tengo hasta para cuestionarme el porque de la papa en la cazuela, sólo los cesantes pueden darse esos lujos. Nunca es tarde como para acordarse de Juan Sotomayor, Julio Peralta, Gabriel Perez, Rosaura Martin, Delaura Valenzuela, Ivan Paez, Victor Retamales, pero en esta ocación en particular me acuerdo de Martin, un personaje que apesar del tiempo, aun me deja con un sabor a vino barato en la boca cuando digo su nombre. Martin Cortéz -tambien conocido como el Martinto-, perdio la virginidad borracho en un baño, se enamoró de una lesbiana y durmió bajo su propio vómito. Es uno de los peronajes que recuerdo con mayor claridad de la enseñanza media, precisamente ahi nos conocimos, en el Colegio de artes. Pareciera que aun escucho los gritos de Martin cuando voy sentado al lado de la ventana del bus. Una tarde que veniamos devuelta de una fiesta, Martin habia perdido la conciencia, la dignidad y 3 mil pesos, con hilo negro de saliva en los labios, el pobre borracho le venia gritando al chofer que arreglara la ventana porque zapateaba demaciado y no lo dejaba dormir, era todo un chiste, "Arregla tu huea de ventana chofer conchetumare!" mientras que sin un cuarto de vino en el estomago, nos platicaba de Descartes, Platón, Baudelaire y de las perspectivas de Brunelleschi, para luego en la noche volver gritar "¡Chupame el pico!", tomaba y despues vomitaba, volvia a servirse un sorbo y se caía y peleaba consigo mismo, pensando que alguien se apuraria para ayudarlo, pero a esas alturas ya nadie quiera ayudar al pobre que apestaba a cantina muerta. Sufria del clásico sindrome de Dr Jekyll y Mister Hyde cuando tomaba. Siempre me acuerdo de Martin Cortéz en el bus, que lo cortéz se le iba ligerito cuando le preguntabas que iba a hacer con esos 500 pesos un día viernes despues de clases. Pero Martin no siempre fue asi, a Martin, cuando lo conocí, era un chico tímido de pocas palabras. En los recreos, mientras nosotros les escupiamos a la los inspectores y a los niños del el segundo piso hacia abajo, Martin preferia quedarse en la sala dibujando, o en la biblioteca leyendo, y los fines de semana, mientras nosotros ibamos a una fiesta, Martin se encerraba en su cuarto y pintaba hasta el amanecer, era un excelente dibujante y pintor. Su mejor amigo, Ivan Paez era un muchacho que venia de Linares, un galán que uno cree que sólo ve en peliculas cabalgando junto a James Dean, Ivan era de esos que podia decirle cursilerias a una mujer sin provocarle risas, le llovian las mujeres y era increhible verlo cada 2 semanas como cambiaba de polola asi de fácil como quien se cambia de camiceta "Si te comes una, te las comes todas" solia decirme, aunque no sé porque esa frase me sonaba de otro lado. En cambio al pobre Martin ni las palomas le cagaban, y si lo hacian, menos iba a llover agua para que lo limpiase, cosa que llevase la mierda como un simbolo de desgracia impregnado en él, que mas adelante seria el vómito. Entre nosotros deciamos que habia nacido un martes 13, no sabiamos porque tenia tanta mala suerte. Despues de mi ida no supe mucho de el, me contaron que su tio habia fallecido y otro lo habia visto repartiendo volantes por Americo Vespucio.
Bien, llegue a la Bibliotek. Me encanta este barrio, la escuela que esta enfrente es un edificio de estilo renacentista holandes, a fines del 1500. En la esquina de la entrada a la biblioteca hay un pequieño café donde los estudiantes van a servirce algo a la hora de colación. Entre la biblioteca y la escuela hay un arco ojivál que une los 2 edificios, siguiendo ese pequieño túnel, mas adelante, se abre una plaza donde se baja por una escalinata que da al otro lado de la cuadra. Todavia no se me ocurre un nombre para este libro, mejor entro busco algo que me pueda ayudar.

jueves, septiembre 15, 2005

7 de la mañana

No se realmente que estaba leyendo pero lo habia estado haciendo hace un buen rato, era un libro pequieño de cubierta blanca y de bordes naranjos. Todo parrecia tan real. Me encontre parado en un infinito pasillo de un hospital, de paredes blancas manchadas de un amarillo viejo. Ancianos se paseaban con sus sueros en mano y medicos corriendo, llevando enfermos, cargando agujas y remedios hacian carrera. A orillas del pasillo veo al hermano de Daniella solo sentado, con cara de espera, me acerco para preguntarle qué hacia ahi cuando todas las luces se apagan y aparezco en un quirofano, era una piesa oscura pero iluminada por unos focos fuertes y directos, veo a una mujer entonces de piernas abiertas y acostada sobre una cama rodeada de medicos de delantales verdes y caras enmascaradas, con sangre en los guantes... era Daniella dando a luz. ¿a luz?

7 de la mañana: acabo de despertar de un sueño, aunque prefiero llamarlo pesadilla, con un malestar en el estomago y un mal sabor en la boca. Puse anoche el despertador a las 10 pero como ya no puedo reconciliar el sueño me levanto, me ducho, me lavo los dientes y entro a la cocina. 7:10 de la mañana, un record para un seremonioso de las duchas como yo. Como algo y salgo con un té a fumar, solo fumo por las mañanas cuando es de ansiedad, preocupacion, falta de sueño, despues de una fiesta, por falta de amor, despues de el amor... pero basta con decir que fumo todas las mañanas. Entro a la cocina, tomo un lapiz y le saco punta, veo por la ventana que por desgracia el día y mi animo se pusieron de acuerdo para mantener la monotonia de mis pensamientos, el dia esta gris y los arboles que se mueven lentos, el asbalto esta humedo y hoy el sol es una masa de luz oscura detras de las nubes. Me siento y me pongo a escribir : No se relamente que estaba leyendo pero lo habia estado haciendo hace un buen rato...

Anoche antes de acostarme habia llamado a Daniella solo para saber de ella, me contesto la mamá y me dijo que no estaba en casa porque habia salido con el pololo, yo habia empezado con puntadas en el estomago cuando oi eso, mire al suelo y aprete bien los ojos "si po, el novio de la Dany estuvo aqui el fin de semana" me dijo en un tono como si ya lo supiera, pero la verdad que no tenia idea y seguramente hubiese preferido no saberlo y seguir viviendo con el sueño de Daniella. "Nos presentó a sus padres..." agrego la mama de Daniella, yo ya con lo que me habia dicho al principio era suficiente, pero con esto me note ya incomodo, para no ser evidente la segui escuchando un rato y luego le dije que estaba esperando una llamada, nesecitaba colgar. Me heché al sillon y mire para arriba, una polilla revoloteaba a la luz, pense que mierda si ni mani me llego, un amigo una vez hizo una interesante observacion, ¿porque siempre las minas que uno anda detras andan con weones mas rasca que uno?. Creo que un sentimiento vacio es cuando a uno le quitan algo que nunca ha sido de uno, no te deja nada, absolutamente nada ni si quiera las ganas de recordar.